Gastromedia-grupoIFAHay proyectos capaces de mejorar la sociedad. Los que ayudan a comer más sano y animan a practicar deporte tienen un hueco en nuestro corazón. Apoyar estas iniciativas es una manera de aportar nuestro granito de arena al cambio. Eso sí, aunque algunas son puestas en marcha por la industria, y es de agradecer, no olvidamos que son los consumidores quienes tienen el poder en sus manos.

Las empresas de la gran distribución del mundo alimentario tienen claro que suya es parte de la responsabilidad social de que los ciudadanos llevemos una vida más sana y comamos mejor. Por eso dan pasos en esa dirección como el que vimos hace poco con la firma de un acuerdo entre Grupo IFA y la Gasol Foundation, proyecto en el que tenemos la enorme suerte de estar involucrados.

El apretón de manos entre la estrella del basket español Paul Gasol y Juan Manuel Morales, director general del Grupo IFA, ha sido el pistoletazo de salida de las actividades para niños y familias que ambas organizaciones pondrán en marcha para promover hábitos de vida saludables.

Habrá talleres de cocina saludable, consejos para hacer una compra más sana y recetas equilibradas, entre otras mil ideas que estarán presentes en las escuelas y campamentos de la Gasol Foundation, en los que no puede faltar el deporte, una de las claves para vivir más sano, y una de las vías más eficaces y divertidas para transmitir mensajes a los más jóvenes.

La Fundación Gasol lleva años trabajando para mejorar los hábitos de los jóvenes, y así frenar la epidemia de la obesidad y otras enfermedades relacionadas, como la diabetes. Su preocupación tiene razones de peso: actualmente, ¡casi un tercio de la infancia y la adolescencia presentan sobrepeso u obesidad! Grupo IFA no ha dudado en enrolarse en este barco para contribuir al cambio de estilo de vida que acabe con este tipo de enfermedades.

Todo ello con la mirada puesta en la prevención, es decir, en educar para que comer sano y llevar una vida activa esté tan integrado en nuestro ADN desde que somos pequeños que no tengamos ni que pensarlo para hacerlo realidad. Con este planteamiento, cómo no reconocer que es un proyecto cuya filosofía compartimos.

Desde Gastromedia participaremos en este proyecto de diferentes formas: aportando recetas y vídeo recetas, contribuyendo con contenidos de valor orientados a ofrecer pistas para comprar, cocinar y vivir mejor, demostrando en directo todo el arte en los fogones durante los showcookings y editando material divulgativo, entre otras cosas.

Consumidor, el poder es tuyo

Iniciativas como la de Grupo IFA y Gasol Foundation son necesarias, entre otras cosas, para acabar con la malnutrición. Ah, pero ¿hay malnutrición también en los países desarrollados? Aunque la respuesta espontánea sea ‘no’, si nos paramos a pensar en el significado de esta palabra, pasados unos segundos tal vez mudemos a un rotundo “sí, la hay”.

Cada vez estamos más lejos de la dieta mediterránea y llevamos vidas sedentarias que nos llevan del sofá a la silla de la oficina, y viceversa. Educar para cambiar esta ‘mala vida’ puede lograr que de adultos no haya que plantearse la imperiosa necesidad de adquirir hábitos saludables de forma recurrente.

Incluso, podría lograrse que no tengan que existir campañas tan impactantes como esta:

¿Qué hacer entonces? En primer lugar, aprender desde que somos pequeños a elegir entre productos que no sean perjudiciales para el ser humano y para la Tierra. Porque, sí, hemos de alimentarnos mejor. Pero no solo para garantizar la salud de los que habitamos el llamado primer mundo, sino también para respetar el derecho a la alimentación de las personas que viven en países en vías de desarrollo y para asegurar la supervivencia de un planeta que padece nuestros excesos.

Y, en segundo lugar, podemos ser plenamente conscientes de nuestro poder. El consumo es una herramienta potente para cambiar las tendencias de producción. Comprar siguiendo criterios como la salud, la justicia y los recursos disponibles va modelando la oferta de la industria (de forma lenta pero imparable a medida que más personas se unen a este movimiento) hacia un modelo más justo, más sano, más honesto, más transparente.

En definitiva, bienvenidos sean los proyectos de la industria pero nuestra es la responsabilidad de saber que desde nuestros fogones podemos cambiar el mundo.