En el pasillo de salsas y condimentos del supermercado encontramos multitud de atractivas opciones que llevarnos a casa. Salsas de tomate más y menos sofisticadas, mayonesas, ketchups y mostazas junto con cada vez más salsas especiales para carnes y pescados (bearnesa, ali oli, romesco…), además de salsas exóticas para los platos étnicos. Las salsas preparadas permiten ahorrar tiempo en la cocina y en muchos casos nos evitan el tener que comprar montones de ingredientes para poder preparar esas salsas desde cero. ¿Pero cómo son las salsas que queremos comprar?

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Hemos revisado algunos estudios para identificar tendencias de comportamiento y consumo que afectan a lo que compramos, y nos hemos centrado en un segmento que ocupa cada vez más espacio en nuestras neveras y alacenas: las salsas. El tomate frito supone el 60% del mercado de salsas en España mientras que la mayonesa se lleva el 21% y el ketchup el 9%. La categoría está formada por: Salsas frías (mayonesa, barbacoa, etc) 54%; Salsas para cocinar 18%; Salsas para pasta 18%; y Aderezos para ensalada 10%. La innovación en los formatos de presentación para hacer su consumo más cómodo y las reformulaciones de recetas son, según la Asociación Española de Fabricantes de Salsas, caldos y sopas, los principales motores del sector junto con el lanzamiento de nuevos productos y sabores.

Tendencias de consumo en 2014:

Los españoles cenamos en casa
Según el último estudio de consumo alimentario fuera del hogar, en 2013 los españoles salimos menos a comer fuera de casa (una caída de un 2,5% en las visitas a establecimientos donde se sirven comida) y gastamos menos en cada una de esas salidas (un 0,6% menos de gasto en 2013 que en el año anterior). Ambas cifras vienen cayendo consistentemente desde hace 5 años.

En el mismo estudio se observa que el 42% de las visitas se producen en el momento de la comida a mediodía mientras que sólo el 26% corresponde a las cenas (con una caída en las cenas del 8% con respecto a 2012). De todos los momentos de consumo, el único que experimenta un crecimiento en las visitas es la comida a mediodía del fin de semana, todos los demás bajan.

De estos datos se desprende por tanto que cada vez cenamos más en casa y, en muchos casos, cocinamos.

Nos hemos abierto a nuevas cocinas y sabores
La cocina mexicana o la china no son ya ajenas a nuestros paladares y nos hemos ido acostumbrando a introducirlas también en nuestras casas. Según el estudio del mercado de comida étnica en España, en los años 90 comenzaron a introducirse en el mercado español los alimentos étnicos, experimentando un auge en sus ventas a partir del año 2000 cuando el conocimiento y consumo de las comidas étnicas creció internacionalmente.

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En el caso español, además su consumo creció exponencialmente apoyado por el fenómeno de la inmigración a partir de 2006 y los alimentos étnicos salieron de las tiendas especializadas para llegar a las baldas de los supermercados.

Ya no es raro preparar sushi, curry o enchiladas para cenar con los amigos en casa.

Nos preocupa la salud
Según el estudio de tendencias de consumo de salsas en Estados Unidos, en USA se introdujeron 9.776 nuevas referencias de salsas y condimentos entre 2008 y 2012. La mayoría de esos nuevos productos lanzados en ese período incluían ingredientes que apelaban a dos de las mayores tendencias en la industria alimentaria en los últimos años: salud y bienestar; calidad premium. Los productos “light” y los productos “funcionales” (especialmente los probióticos) son los más populares en la categoría.

El estudio de tendencias de los alimentos funcionales resalta que en Europa se lanzaron casi 300 referencias de salsas y condimentos bajos en sal.

Los productos con menos grasas y bajos en sal se están abriendo paso desde hace unos años en todos los segmentos de la categoría.

Conclusiones
Salimos menos a cenar fuera de casa pero hemos ampliado nuestro paladar y queremos comer platos más exóticos y atrevidos. No tenemos el tiempo o la capacidad para cocinar todo desde cero y necesitamos poder contar con productos elaborados de calidad para ayudarnos especialmente a preparar las cenas entre semana. La salud y el bienestar son importantes y buscamos cada vez más opciones saludables.

Tenemos todos los ingredientes, pero ¿dónde está la salsa?