Tú, marketer, lo sabes muy bien: en el universo de internet, cada sitio web es un mundo. Obviamente hay reglas que guían la construcción de páginas y menús, la elección de colores, el tamaño de las fotos… leyes de usabilidad, modas y convenciones que unifican estructuras y normalizan aspectos. Cabecera, cuerpo, pie. Menú, submenú, icono. Botón “contactar”. Y, sin embargo, no hay dos iguales. Pasa lo mismo que con las personas: tenemos ojos, brazos, nariz, pero lo que cada uno encierra de piel para dentro y expresa de piel para afuera es algo único, una combinación de rasgos propios entre genética, educación, experiencias y personalidad. Cuando una marca nos confía el desarrollo de su sitio web, nuestra labor más importante es conocer, entender y transmitir todo eso. Saber quién es y qué necesita esa marca, bucear en todo aquello que la hace diferente y única, encontrar la manera de que se exprese, atraiga a su público y le dé lo que busca. Si ese mapa está claro, el resto es sencillo. Sólo falta desplegar las velas ¡y a navegar!

El rumbo para llegar a buen puerto

Hablando de velas, el proyecto del que os hablamos hoy fue una singladura emocionante que nos llevó por mares poco transitados. Se trata del sitio web de Elmar, una marca especializada en alimentos congelados perteneciente al grupo Pescapuerta, que desde el principio planteaba retos muy especiales que marcaron nuestra ruta de navegación:

  1. Un enorme, gigante, catálogo de productos. Con más de mil referencias de producto, la organización del contenido era clave para lograr que quien busque, encuentre. Para conseguirlo trabajamos a fondo la categorización y descripción de los productos, buscando definiciones e imágenes que ayudaran a localizar cada referencia en segundos y también a descubrir otras opciones no conocidas.
  2. Público especializado. Lo más habitual es encontrar webs dirigidas al consumidor final, sin embargo en este caso el principal público es el canal HORECA y las tiendas de alimentación, quienes deben ver en Elmar lo que es: un aliado para ofrecer variedad, calidad y una práctica ayuda. Esta orientación a lo profesional condicionó tanto la estructura de contenidos como el tono y el lenguaje empleados, marcando especialmente todo lo relativo a usabilidad y búsquedas.
  3. Un producto heterogéneo. Elmar aglutina en su catálogo todo tipo de alimentos congelados, desde materia prima cruda hasta platos de quinta gama, cubriendo muy variadas categorías entre verduras, carnes, pescados, productos elaborados o postres. Era importante mostrar esa variedad sin que resultara confusa, acotando cada categoría pero profundizando en ella tanto como fuera necesario para que los compradores encuentren lo que buscan.
  4. Un doble objetivo. El catálogo de productos se planteó desde el principio como un pilar fundamental de esta web, pero no el único. Además, debíamos transmitir los valores de la marca: calidad, sabor, variedad, producto práctico y servicio de reparto ágil para convertir Elmar en un aliado imprescindible en la cocina y en el punto de venta. La información visual y textual en las áreas corporativas y en el catálogo eran claves para conseguir estas metas.

web_elmar_inicio

¿Preparados? ¡Al abordaje!

A punto de zarpar, la consultoría inicial ya nos había fijado las claves del proyecto: una estructura clara y fácil de navegar, un aspecto que transmitiera calidad y servicio, un tono de comunicación adecuado al contenido y al público objetivo. También sabíamos cómo serían los menús, cuántas páginas eran necesarias y para qué serviría cada una. Ahora le tocaba al resto de la tripulación rematar su labor:

  • Los diseñadores elaboraron el aspecto que cada uno de los apartados debía tener: home, elmar, productos, noticias, contacto. El resultado debía transmitir los valores definidos para todo el sitio, en consonancia con las imágenes y los textos.
  • Los redactores hallaron un tono de comunicación que transmite esa combinación entre servicio, calidad y cercanía. Después, elaboraron los contenidos para cada página con la estructura y el estilo definidos, asegurándose de incluir etiquetas SEO favorables al posicionamiento.
  • Los desarrolladores adaptar el theme elegido para optimizar su funcionalidad, aspecto, usabilidad, responsividad y velocidad de carga.
  • Los responsables de contenido se encargaron de maquetar el catálogo con textos reales a partir de la maqueta.
  • Los fotógrafos elaboraron imágenes deliciosas que muestran los productos aislados y también en su contexto, haciendo partícipe al comensal, que es a fin de cuentas el cliente final de nuestros clientes.

Web Elmar

El trabajo de oficiales, marineros y grumetes se desarrolló en perfecta sincronía para que el timón nunca se desviara de su rumbo. El resultado es un sitio web que se ha convertido en una herramienta fundamental para la empresa, tanto a nivel de comunicación como de la estrategia comercial.

Tierra a la vista

Como decíamos al principio, en el océano de internet, desarrollar un sitio web es nadar sin ahogarse en un mar de decisiones. Una consultoría exhaustiva al principio, un trabajo coordinado de profesionales especializados después, y la estrecha colaboración del cliente a lo largo de todo el proceso es la única manera de alcanzar la orilla con un proyecto único que se adapte como un guante a lo que el cliente necesita para cumplir sus objetivos. Nuestro proyecto para Elmar dio como resultado una web que no es normal. Y es que, para nosotros, todas son especiales. ¿Nos confías la tuya?