Fotografía de @kaikuland

En nuestro blog casi siempre hablamos de gastronomía, en parte es lógico por que ese tema está estrechamente ligado a lo que hacemos todos los días en Gastromedia. Sin embargo, además de trabajar y alimentarnos bien (de esto espero no tengáis dudas), la actividad física es un eje primordial en nuestras vidas.

Estamos cruzando el invierno, nuestro blog se llena de platos contundentes, y todo empuja al refugio. Hace frío, nieva, es desagradable estar fuera cuando hace viento, en fin, que lo tenemos fácil para quedarnos en casa.

Lo que os propongo es hacer un clic en vuestro cerebro para vencer esa morriña. Se puede. Y lo que debemos hacer es elegir la actividad adecuada a nuestro nivel físico y hacernos con la ropa adecuada para el clima al que nos enfrentemos.

Como ejemplo, el pasado miércoles 6 de febrero nuestro amigo Raúl (@kaikuland) organizó una quedada en el Puerto de Cotos (Sierra de Guadarrama, Madrid) para hacer esquí de fondo. Ninguno de los que acudimos (Fernando Ortega @69vagamundos y su hijo Fernando J.) habíamos hecho esta actividad antes, a excepción de Raúl nuestro maestro montañero. Hacía frío, viento, la carretera al puerto tenía nieve… Pero ahí estábamos, con ilusión y ganas de emprender algo nuevo.

Alquilamos todo el equipo (botas, esquíes y palos) por sólo 12 euros en la estación de tren de Cotos. Raúl nos dio las primeras nociones y nos adentramos en el circuito de esquí de fondo. Al cabo de media hora, te crees que estás en Suiza yendo de un pueblo a otro (luego tienes un resbalón, te caes sobre la nieve y despiertas del sueño suizo).

Aunque esta actividad tiene su técnica, incluso sin ella puedes practicarla sin peligro. Los circuitos de esquí de fondo no suelen tener grandes pendientes y en cualquier caso, siempre puedes quitarte los esquíes y bajar una cuesta andando. Lo importante es probar, tener la experiencia, disfrutar de ese silencio blanco roto por el crujir de las tablas.

Si tienes la enorme suerte, como nosotros, de vivir cerca de la montaña, no dejes de probar esta actividad, te enganchará.

 Y si tienes un amigo como Raúl que te pueda dar un “empujón”, mejor que mejor. Gracias Raúl!