Es un hecho notable: el comercio online ha experimentado en los últimos años un crecimiento más que significativo en España. Más de 10 millones de personas compran habitualmente en comercios electrónicos, y la tendencia apunta a un aumento continuo en el futuro más próximo gracias a la adquisición de una mayor confianza y a la comodidad de realizar nuestras compras a través de la pantalla del ordenador.

Aún así, dentro de esta vorágine del e-commerce existen sectores estrella -moda, libros, viajes, etc.- que han sabido explotar su campo con inteligencia, aprovechar las nuevas oportunidades y aumentar, de este modo, las ventas a través de internet. Pero, ¿qué ocurre con el sector de la alimentación y en que punto se sitúa en este momento?.

Lo cierto es que en este sentido en España hay que ponerse las pilas, ya que se trata de un ámbito mucho menos explotado que otros, con un gran abanico de posibilidades por descubrir y en donde la tendencia señala el futuro aumento del número de españoles que se deciden a hacer la compra del súper desde casa.

shoping basket and computer mouse

¿Por qué no nos decidimos a comprar productos de alimentación online?

Las principales cadenas de supermercados poseen presencia en la red y ofrecen un servicio de venta online, si bien como hemos comentado en este momento no se puede considerar una alternativa de negocio frente a la venta tradicional. Con todo ello, ¿cuáles son los principales impedimentos que nos frenan a los consumidores a la hora de cambiar el carro tangible de la compra por el virtual?.

A modo de resumen, una de las razones con mayor peso es la imposibilidad de tener el producto en nuestras manos. Nos gusta ver, tocar, comparar… y escoger. Algo tan sencillo como poder elegir un paquete de yogures con una fecha de caducidad posterior entre todos los existentes es motivo de indecisión.

Otro argumento se encuentra en el proceso de entrega de los productos adquiridos, el cual suele llevar unos gastos de envío que muchos consumidores consideran excesivos. Dentro de esta línea, se han dado casos en los que no se ha cuidado el estado en el que llegan algunos productos a los hogares, especialmente los alimentos frescos.

Se trata de un proceso que, al igual que en las tiendas físicas, se debe cuidar al máximo la cadena de procedimientos que lo rige para satisfacer a nuestros clientes y generar esa confianza que sí han logrado adquirir otros sectores.

No quiero concluir este punto sin recalcar la importancia de tomar conciencia de nuestro público objetivo. Para ello debemos tener en cuenta que, al igual que en las compras tradicionales, la toma de decisiones corresponde en gran parte al sector femenino, siendo entre los 30 y 40 años la franja de edad que más propensión tienen a hacer la compra online.

Un sector en crecimiento

Si bien es cierto que el comprador final es el que tiene la última palabra, las grandes y pequeñas superficies con presencia en la red son las que deben hacer esfuerzos por posicionar sus productos y conseguir un aumento de las ventas.

En este sentido llama la atención que empresas dedicadas a productos de alimentación especializados o gourmet sí han sabido sacar provecho de la era digital. ¿Cómo lo han hecho? Aportando un valor añadido. El packaging o una información detallada sobre cada uno de los productos que ofertan hacen que aumente tanto la confianza como el interés del cliente.

Cuidar los detalles, ofrecer un servicio cómodo de utilizar que proporcione una buena experiencia de compra y no descuidar el proceso desde el momento del encargo del envío hasta su llegada a la dirección de recepción son claves fundamentales que debemos tener en cuenta y que nos ayudarán a la hora de afianzar clientes online.