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Para estrenarme en este blog dedicaré unas líneas a algo muy importante si tienes un blog o publicas imágenes en Internet a través de las redes sociales: la Propiedad Intelectual.

Para ponernos en situación tenemos que conocer qué es exactamente la Ley de Propiedad Intelectual y que derechos protege. Aprobada por el Real Decreto 1/1996 nos dice que “La propiedad intelectual está integrada por una serie de derechos de carácter personal y/o patrimonial que atribuyen al autor y a otros titulares la disposición y explotación de sus obras y prestaciones”.

La divulgación de esa obra entendemos que es “toda expresión de la misma que, con el consentimiento del autor, la haga accesible por primera vez al público en cualquier forma; y por publicación, la divulgación que se realice mediante la puesta a disposición del público de un número de ejemplares de la obra que satisfaga razonablemente sus necesidades estimadas de acuerdo con la naturaleza y finalidad de la misma”.

 ¿Pero qué protege esta Ley? “La propiedad intelectual protege las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas en cualquier medio, tales como libros, escritos, composiciones musicales, obras dramáticas, coreografías, obras audiovisuales, esculturas, obras pictóricas, planos, maquetas, mapas, fotografías, programas de ordenador y bases de datos. También protege las interpretaciones artísticas, los fonogramas, las grabaciones audiovisuales y las emisiones de radiodifusión”.

 Entonces, ¿están protegidas mis publicaciones en mi blog? Sí, lo están desde el mismo momento de su publicación, pero ojo, siempre y cuando sean obras originales.

En cuanto a las imágenes que ponemos en nuestros blogs, sobra decir que deberían ser todas originales, no podemos coger cualquier imagen que encontremos por la red. Todas las imágenes están protegidas salvo que su propietario diga lo contrario. Existen tres tipos de licencias que protegen las imágenes de usos no autorizados: El archi-conocido Copyright, por el que la imagen tiene reservados todos su derechos, el Copyleft, identificada con la C del Copyright pero invertida, que nos permite usar, copiar y redistribuir una obra y sus versiones derivadas simplemente reconociendo su autoría y por último los Creative Commons, de los que os hablaré más extensamente en mi próximo post, que permite la distribución gratuita de los productos digitales, pero incorporando diferentes limitaciones en su uso.

En base a esto si queremos publicar alguna imagen en nuestra web o blog lo primero que debemos conocer es el tipo de licencia que tiene para saber el uso que podemos darle y si podemos modificarla o no. Siempre hay que citar la fuente y el autor de la que hemos sacado esa imagen de forma visible y así evitaremos, en gran medida, el estar incumpliendo con la propiedad intelectual de una imagen. No hay que olvidar que el no cumplir con esta Ley puede acarrearnos una sanción de entre 30.000 y 300.000 euros así que ¡cuidado de dónde sacamos las imágenes!.