Sabemos que un plato es un buen plato cuando transmite. La comida nos habla en su propio lenguaje de aromas, sabores, texturas y matices. Pero es habitual que para el comensal queden en secreto los procesos, las decisiones y la sabiduría que logran que una comida nos deleite. Y eso es lo maravilloso, que está pensada para que la disfruten: el esfuerzo se queda tras la puerta de la cocina y sólo lo conoce quien ha elaborado el plato. Así, como si de un exquisito guiso se tratara, es como nosotros desarrollamos nuestras video recetas como una afinada mezcla de conocimiento, ideas, puesta en escena y elaboración, que da como resultado una historia que se cuenta a base de colores, encuadres, ritmos y sonidos. Y es esa historia la que nos permite conectar con nuestro público, hablarle en su idioma, deleitarle, conseguir que el consumidor haga suya nuestra marca. La mini película que resulta de todo esto puede parecer breve y sencilla, pero concentra en apenas dos minutos un enorme poder: el de enganchar al consumidor desde dentro. Porque lo importante no es lo que sucede en la pantalla, sino lo que sugiere a su imaginación y a sus emociones.


Hablando de contar historias con sensaciones, este proyecto desarrollado para Pasta Garofalo iba justo de eso: de transmitir el espíritu de su marca, y de hacerlo en todos los sentidos. Pero antes de lanzarnos con la narración, era preciso plantear una estrategia capaz de transmitir su esencia y sus valores, que en Gastromedia conocemos muy bien. Su posicionamiento de marca como “pasta auténtica italiana” y el lema de su campaña de comunicación “Tempesta di sensazioni” nos proponían un punto de partida muy sugerente para esta acción. Además, debíamos entender las motivaciones de su público objetivo: foodies, expertos en disfrutar comiendo y cocinando, a los que les gusta elegir productos selectos con los que diferenciarse de la mayoría.


Abriendo boca: las recetas

Si nuestras video recetas fueran en sí mismas un plato de pasta, podríamos considerar que lo que contamos es la pasta, mientras que la salsa es cómo lo contamos. O a la inversa. En cualquier caso, la oportunidad de idear nosotros mismos las recetas es una gran ventaja, porque nos asegura que cada uno de los detalles armoniza con la estrategia. La elección de los ingredientes y la forma de elaboración nos permite a situar desde el principio al espectador en el universo gastronómico de nuestra marca: pasta italiana, sí, pero en formas muy especiales y con sabores llenos de inspiración y sutileza. Así que, tras estudiar toda la información, definir el insight y preparar un brief detallado, pusimos a nuestros chefs a trabajar. De las diferentes ideas propuestas, el equipo de Pasta Garofalo seleccionó cuatro. Ya teníamos claro el camino, era hora de poner las ideas “a rodar”.


Generando el ambiente o cómo dar aroma a las imágenes

Más de un siglo de historia del cine no ha sido tiempo suficiente para que cuajen los intentos de realizar películas con olor. El fracaso de proyectos históricos –e infructuosos– como la olorvisión nos deja sin uno de los sentidos fundamentales para las cosas de comer. Lejos de desanimarnos, esto nos estimula a ser más exigentes con nosotros mismos a la hora de contar sabores con imágenes. Recrear esa atmósfera que buscamos para conseguir que el consumidor se meta de cabeza es todo un ejercicio de anti-improvisación: preparar el storyboard, diseñar la ambientación perfecta, estudiar la luz, seleccionar la música, decidir un ritmo de narración, reunir los ingredientes y el atrezzo… La mezcla de música con el movimiento de los planos, la tipografía de los títulos, nada es casual. Hasta las pequeñas migas sobre la tabla de cortar están estudiadas para contribuir a generar un ambiente, a conectar con el público. Así que para cuando acabaron los dos días de rodaje, por el proyecto desde su inicio ya había pasado un pequeño ejército de profesionales especializados.

Unos días después, el equipo de montaje y post producción también había acabado su trabajo, y las cuatro video recetas estaban ya listas para servir: en su punto, apetitosas y con personalidad. Justo como la marca, ¿será casualidad?

portfolio video recetas garofalo

La visión del marketer

Nuestro trabajo para Pasta Garofalo se encuadra en la estrategia de contenidos de la empresa, una de las herramientas clave del plan de marketing con la que la firma fortalece su posicionamiento de marca en nuestro país. Jesús Soto, Director de Marketing de Herba Ricemills para España y Portugal (Ebro Foods), como responsable de la marca Pasta Garofalo en España, nos habla de la importancia y el futuro que este tipo de acciones tienen en sus proyectos a corto y medio plazo.

En una frase, ¿qué es la “tempesta di sensazioni” de Pasta Garofalo?

“Tormenta de sensaciones” es el concepto creativo con el que nos gustaría posicionar a Garofalo como una marca de pasta diferente. El concepto se dirige a todos aquellos que disfrutan y experimentan con los mejores productos. Nos dirigimos a aquellos para los que comer y cocinar es un placer. Garofalo representa una experiencia diferente a lo que están acostumbrados.

Estamos en plena época de cerrar planes de marketing, ¿qué tendencias de marketing actual creéis que se consolidarán el año que viene?

Creemos que en 2017 el contenido va a seguir siendo clave. En estos inicios ilusionantes de nuestra marca nos gustaría establecer como estrategia la creación de contenido como forma clave de comunicarnos con nuestra audiencia, una audiencia muy especial y en continua búsqueda de experiencias. Para ello, tenemos en mente un proyecto muy original que nos permitirá convertirnos en un nexo de unión entre nuestro país de origen y los usuarios españoles.

¿Qué peso tienen los contenidos audiovisuales en la estrategia de marketing de Pasta Garofalo? ¿Cuáles son las ventajas de usar este formato para vuestra marca en concreto?

El vídeo se ha convertido en el formato de contenido más relevante a la hora de estar presentes en las redes sociales. Todas las marcas tenemos que unirnos al tren del vídeo para contar historias a los usuarios. En Garofalo, este primer año hemos querido apostar por el desarrollo de una serie de vídeo- recetas muy especiales que nos han permitido trasladar a nuestra audiencia la experiencia de disfrutar cocinando con Garofalo.

Desde el brief inicial hasta la pieza audiovisual final hay varias fases en las que para nosotros es fundamental involucrar al equipo de marketing de la marca. En el caso de estas videorecetas de Garofalo había que construir un universo propio, ¿cómo valoráis vuestra participación en esta fase? ¿y cómo fue para vosotros la experiencia del rodaje?

Un requisito fundamental en este proyecto ha sido el conseguir trasladar con las video recetas el mismo universo propio que hemos comunicado en nuestro spot “Tormenta de sensaciones”. El primer paso ha sido la creación de unas recetas completamente afines a nuestro target. Este proceso de desarrollo es posible gracias a un equipo de profesionales especializados que no sólo nos involucra totalmente en el proyecto desde el inicio sino que además lo hace cuidando cada uno de los detalles tanto en la fase de preparación y elección del set adecuado hasta la fase de rodaje, edición o montaje de las mismas. Es toda una experiencia presenciar un día de rodaje en el que todo el equipo está pendiente de los pequeños detalles que después marcaran la diferencia de un contenido excelente creado para dar a conocer una marca como Garofalo.

¿Hacia dónde irá Pasta Garofalo el año que viene? 

Hasta ahora hemos centrado nuestros recursos en dar a conocer la marca en una zona en la que el consumo de pasta de un perfil premium es más habitual, Cataluña. Tras los buenos resultados obtenidos el próximo año Pasta Garofalo se dará a conocer a nivel nacional.

En los últimos años, los vídeos que las marcas difunden en internet han arrebatado al spot el papel protagonista en la misión de emocionar e involucrar al público. Esto proporciona a las marcas una oportunidad muy jugosa de transmitir sus valores de manera eficaz, rica, amplia y con menos costes, al tiempo que las reta a producir contenidos audiovisuales muy atractivos e impecablemente realizados. No basta con crear un vídeo, este debe recoger la esencia de la marca y adaptarla a las motivaciones y deseos del público objetivo. Y por supuesto, traducir todo ello a códigos que puedan oírse en forma de música, leerse con palabras y verse con forma, color y movimiento. Es por tanto mucho más que técnica: son técnicas, en plural. También experiencia, conocimiento y un toque de magia. El rodaje y el montaje son la última fase, el emplatado de un montón de ideas cocinadas con mimo en el que muchas, muchas manos aportan su criterio y su toque. Sólo así, tanto el proceso como el resultado son realmente deliciosos.